
🎙 Muy buenas, amigos, llegó el día, amanece un nuevo domingo más santo que nunca porque santo es el campo de batalla que pisa hoy el mejor equipo del mundo.
Juega el Córdoba, juega el líder, el que semana tras semana sigue remando contra viento y marea forjando un nuevo día de gloria para soñar. Juega la combinación de colores perfecta, el que nos duerme para soñar despiertos y el que los tiene más gordos que las Campanas de la mismísima Mezquita Catedral.
Celebra quien puede y amarga el que no lo hace, el pasado miércoles dimos una nueva lección del cómo y del cuando, dejamos atrás la cantinela de cal y arena con la que hemos crecido y volvimos a autoconverncernos de que unidos somos invencibles.
Hoy visitamos un territorio comanche de recuerdos, de reencuentros y de batallas pasadas que de poco sirven pues todo es ahora, detrás no queda absolutamente nada.
Y el eterno volverá a estar acompañado de los suyos, de sus fieles, de los zumbaos de turno que pondrán nota y color al duelo de la jornada.
Esto es así y tenemos que saber vivir con ello sin levantar los pies un solo palmo del suelo. Somos el rival a batir de la categoría y pobre de aquel que piense que ya con esto tenemos algo hecho.
No nos van a regalar nada, nadie lo hizo nunca y eso es lo que precisamente hará de todo esto una gesta eterna, porque nos van a ver volver, porque vamos a volver por lo civil o por lo criminal, porque esto, amigos míos, ya no hay quien lo pare.
Somos el Córdoba y no tenemos más techo que el mismísimo cielo de Las Tendillas, cielo que hoy compartiremos con Santo Domingo durante noventa minutos.
Vamos mi gente, vamos mis parroquianos que hoy vuelve a jugar el mejor equipo del mundo, vamos mi Arcángel, gloria eterna por los siglos de los siglos al blanco y al verde, necesitamos tres puntos más para seguir soñando, una nueva victoria que nos permita seguir caminando, resuenan trompetas en el horizonte, todos a sus puestos, que suene la campana y que empiece el show ya!
✒️ Pedro Navarro.








