
🎙 Muy buenas, amigos, por aquí andamos un domingo más cual martillo pilón porque hoy juega de nuevo el mejor equipo del mundo, hoy juega el tuyo y el mío, hoy juega de nuevo el más grande, el Córdoba Club de Fútbol.
Ese que nos apasiona y atormenta, el que es capaz de convertirse en un denominador común para todos haciéndonos iguales siendo cada uno de nosotros tan diferentes, el que nunca puedes dejar de mirar aunque sea de reojo, el que te quita años de vida pero la misma vida te da cada fin de semana.
Hoy juega el Córdoba, aquel del verde de adelfas y blanco de plata que heredamos y tenemos la obligación de seguir alentando para que continúe siendo eterno y pase el día de mañana a nuestros hijos.
Porque la realidad no es otra que la que verdaderamente es, no hay tiempo de bienquedismos ni más palabrería, estamos ante la penúltima llamada de pasajeros a un tren que por méritos propios puede que ni tenga parada final en el cielo de las tendillas.
Pero somos el Córdoba y por historia, por escudo, por simple y pura vergüenza torera, merecemos luchar hasta el final. Nosotros poco más podemos hacer, hemos demostrado un amor incondicional sin precedentes apostando a fondo perdido por el Club de nuestras vidas.
El todo es ahora aporrea de nuevo la puerta de un vestuario brindando la generosa oportunidad de ser eterno o uno de tantos más que quedarán en el olvido. El jugador que no crea está a tiempo de levantar la mano, ser un hombre y echarse al lado pero el que se quede debe saber qué tiene entre manos.
Los cobardes no cuentan en la batalla, están ahí pero no en ello y toca hablar en plata, míster, toca echarle cojones de una puñetera vez y aquello de puerta grande o enfermería como forma de vida.
Vamos mi Córdoba, vamos mi gente, si algo nos ha enseñado esta bendita historia es que todo es posible y lo mejor siempre puede estar por llegar.
Vamos mi Arcángel custodio de nuestros sueños, caminemos de mármol a mármol hasta el final con esta bendita locura, guerreros a filas, que suene la campana y que empiece el show ya!
✒ Pedro Navarro.








