
🎙 Muy buenas, amigos, nuevo domingo y vuelta al Reino, vuelta a la pelea, vuelta al fútbol en la ciudad más bonita del mundo.
Un nuevo capítulo de está tenebrosa historia, de la realidad surrealista que nos está tocando vivir y que solo unidos podremos luchar para salir de ella en busca de un futuro mejor.
Se acabó el mercado, ya no hay más, somos los que somos y estamos los que estamos, no hay más cera de la que arde, despedidas por doquier y vueltas que ilusionan y lo dije bien, ilusionan, porque el fútbol precisamente es eso, ilusión y el que no lo entienda así, permítame que le diga que se equivocó de deporte y sobre todo de equipo.
Somos el Córdoba y hoy no tenemos el partido de la temporada por delante como escuché durante esta semana, hoy tenemos el partido de nuestras vidas directamente.
Hoy es el día de dar ese golpe en la mesa que está bendita herencia merece, que este escudo y su historia requiere, hoy es un día de esos que tienen que dar sentido a este sentimiento inexplicable.
Y así tienen que demostrarlo los nuestros en el verde, como si de otra bala en la recámara se tratara. La grada rugirá de nuevo alentando a los suyos, los colgaos de siempre estaremos un partido más diferenciándonos de aquellos que decidieron vivir pegados a un televisor para autoengañarse y hacerse llamar aficionados del deporte de élite.
Ser del Córdoba es ser auténtico, defender al equipo de tu ciudad sin importarte la división en la que milita es una forma de vida no al alcance de muchos, sentir el blanco y verde hacerlo tuyo, es un privilegio.
Hoy tenemos en frente uno de esos equipos que nos invitan a seguir soñando con un fútbol mejor, un fútbol de verdad, un fútbol en el que no hay David ni Goliat y que solo el trabajo, la constancia y la ilusión te hacen llegar a lo más alto cada domingo.
Hoy tenemos la oportunidad de empezar ganando incluso antes de que comience el partido, una muestra más de la grandeza de cordobesismo, su gente y sus peñas que van más allá de 90 minutos cada semana.
Vamos míster, da ese paso al frente que dibuje una sonrisa en nuestro rostro para rematar la semana, arenga a los tuyos que son los nuestros, que salgan al campo de batalla y defiendan con orgullo esta bendita camiseta.
Vamos mi Arcángel custodio de Córdoba, necesitamos ese empujón que nos permita seguir creyendo, esos tres puntos que nos permitan seguir soñando. Que suene la campana, que salgan los nuestros y que empiece el show ya.
✒ Pedro Navarro.







